



El lenguaje del cuerpo que no conoce la mente y cómo abordarlo.
🌱 El cuerpo: la cárcel o el contenedor gozoso de tu alma.
🌟 Tú eliges qué significado darle y cómo experimentar la vida a través suyo.
Te invito a leer este artículo o a escuchar el contenido aquí:

¿Te has dado cuenta que la mayor parte del tiempo nos la pasamos en la cabeza, incluso cuando comemos, hacemos ejercicio o hacemos el amor? ¿Cómo es posible que actos tan instintivos están siendo experimentados con miles de pensamientos por minuto?
Si eres terapeuta, coach, mentora, doctora o maestra y estás al servicio de otros seres, ¿te pasa algo similar a la hora de atender?
Es posible que vivas alguna de estas situaciones…
✔ Pones todo tu esfuerzo en dar lo mejor de ti, pero terminas drenada y no sabes porqué.
✔ Has llegado a un punto en donde las sesiones o clases que ofreces se vuelven monótonas y la verdad es que te aburres.
✔ Hay clientes que te retan y frustran porque no sabes cómo ayudarles.
✔ Te cansaste de dar vueltas en círculo con algunas personas en donde la palabra parece tierra enlodada.
✔ A veces sueñas con hacer algo distinto y probar algo que te saque de la rutina.
Todas estas situaciones me han sucedido a mí como psicoterapeuta y cada cierto tiempo vuelven a aparecer para recordarme que necesito volver al cuerpo para anclarme al presente y escuchar la verdad que yace ahí.
¿Entonces, cuál es el lenguaje del cuerpo?

El lenguaje del cuerpo es primal e instintivo. Cuando te entrenas en escucharlo te das cuenta que las respuestas llegan simples, claras y directas, sin filtros. Somos nosotras las que lo complicamos tratando de entenderlo con la razón.
Recuerdo esta frase de la terapeuta somática y doula Adriana Ordóñez: “El tejido no necesita ser comprendido, necesita ser escuchado”.
El cuerpo suele darnos respuestas del tipo Sí / No : “Sí anda por ahí, eso me gusta, me expande / No, aquí hay un límite, no me gusta, me contrae”. ¡Cuando aprendes a escucharlo es maravilloso! Te dejaré un ejercicio de radiestesia corporal al final para que lo pruebes y apliques incluso con tus clientes.
Evidentemente cuando el cuerpo está lleno de toxinas tanto a nivel físico, psíquico y energético, no será un buen canal.
Habrá mucha confusión y en ese caso es necesario desintoxicar y liberar el trauma acumulado primero. De hecho en todos mis programas, círculos y retiros, lo primero que hacemos es liberar el estrés del cuerpo para poder avanzar hacia lo que nos convoca.
Regresando al punto, el cuerpo habla todo el tiempo, sin embargo cuando más atención le damos es cuando hay dolor o placer. Por ello suele pasar que “caemos enfermas” cuando no podemos decir basta a alguna situación que nos sobrepasa.
No esperemos a que llegue la enfermedad, accidente o caos para detenernos a escucharlo. Sostengamos pues día a día nuestros tejidos con amor y percibamos qué nos quieren comunicar.
Aprendamos a escucharnos en estado de neutralidad, que sería algo como meditar. Es estar contigo misma en el silencio. Ahí el cuerpo se expresa con total claridad si aprendes a tolerar el vacío.
Profundizando aún más, tendemos a buscar el placery esquivar el dolor. Por ese motivo la mayoría de personas, incluídas sanadoras, le temen a estar presente con su cuerpo.
Es más fácil ir al mundo de las ideas en donde podemos racionalizar lo que nos pasa sin hacer el trabajo real.
Esto te puede pasar a ti y le pasa a tus clientes. Por eso es tan importante darle un lugar primordial al cuerpo en tu servicio.
¿Cómo abordar el lenguaje del cuerpo?
Te doy algunas recomendaciones basadas en mi experiencia de 14 años acompañando procesos de cambio desde la psicoterapia, terapia de artes expresivas, constelaciones familiares y recientemente registros akáshicos.
Sobre todo, mi experiencia guiando procesos grupales donde la comunidad es pulso vital.
1. Es necesario atravesar experiencias de dolor e incomodidad para habilitar nuevos niveles de gozo y placer.
La transformación del ser ocurre en varias muertes y renacimientos. No le temas a la muerte, aprende a mirarla de frente.
Entre cada exhalación e inhalación, sostén el espacio vacío. Algunos dicen que ahí habita el alma.
Dale la bienvenida al caos en tu vida reconociendo que es la antesala al nuevo orden, a la creación.
Sé como la mariposa que se sostiene en su crisálida con la promesa de una experiencia más expandida.
Transitar los umbrales del cambio con esta sabiduría te dará presencia, arraigo y ensanchará tu capacidad de sostener a otros enormemente.

2. Pregúntate: ¿qué lugar ocupa la energía sexual en mi vida y servicio?

La energía sexual de creación es tu fuego interior, la chispa divina que te hace sentir plenamente viva.
Entrenar la relación con tu cuerpo te conducirá a abrir tu sexualidad y espiritualidad.
Poner la energía sexual de creación en el centro de tu vida puede transformarlo todo y hacerte pulsar en pasión y gozo llevando entusiasmo, asombro y belleza a tu servicio.
Serás un canal de creatividad, transformación e inspiración para otros.
3. Dale espacio al cuerpo para expresar todo lo que contienes.
El trauma no se almacena en la mente sino en el cuerpo y es ahí donde tenemos que liberarlo.
Abriéndote a sentirlo todo en un espacio seguro donde puedas volver a confiar en él.
Al profundizar en ello, podrás guiar a otros a hacer lo mismo.

Ejercicio para escuchar y hablar con tu cuerpo:
1. Radiestesia corporal:
Siéntate en un espacio sin distracciones, ponte en una posición cómoda y haz silencio. Si te sirve cierra los ojos.
Siente que la mente se aquieta y permaneces en un estado de neutralidad. Como si pusieras neutro en la caja de cambios del carro. Sin intentar lograr algo, sin intentar ir ninguna parte, permanece en la neutralidad.
Una vez que te sientas ahí, pregúntale a tu cuerpo: “Dame mi NO de manera clara y contundente”. Observa la reacción de tu cuerpo. Procede: “Dame mi SI de manera clara y contundente”. Observa la reacción, cualquier movimiento por más sutil que sea, tómalo y no lo juzgues.
Ahora que ya tienes claro tu SI y tu NO. Hazle preguntas a tu cuerpo. Empieza haciendo preguntas sencillas como: ¿Estoy vestida de negro? ¿Hoy es martes? ¿Tengo hambre?
Vas luego elaborando preguntas más interesantes y sigue jugando con actitud de curiosidad: ¿Amo mi trabajo? ¿Estoy en una relación apasionante? Me haría bien mudarme en este momento?
Vas precisando y especificando: ¿Me cae bien comer carne de noche? ¿Es momento para salir de vacaciones? ¿Es bueno para mí aceptar a este paciente? ¿Me mantiene en equilibrio atender a 8 personas al día? etc.

2. Movimiento libre:
Ponte en el mismo estado de neutralidad del ejercicio anterior, pero ésta vez siéntate en el piso cómodamente. Espera en silencio a que tu cuerpo empiece a moverse y sigue su movimiento.
No hay reglas aquí, sólo presencia y escucha. No intentes seguir ningún patrón conocido.
Muévete lentamente al inicio y poco a poco aumenta la velocidad. Respira conscientemente en todo momento y disfruta.
Al final registra qué te gustó de la experiencia y qué te sorprendió.

Me encantaría saber qué es lo que más te ha ayudado de éste artículo y si tienes curiosidad por saber más, puedes escribirme a infoarboldemujeres@gmail.com que con mucho interés te respondo.
En el siguiente artículo te cuento cómo soltar el control siendo terapeuta, coach o mentora. Estate atenta.
Vanessa Diez Canseco
Psicoterapeuta, Terapeuta de Artes Expresivas, Consteladora Familiar, Lectora de Registros Akáshicos, CEO y formadora en Árbol de Mujeres.