



¿Cómo reinventarse como Coach, Terapeuta o acompañante de mujeres sin perder la profundidad en los procesos?
🍃 Descansa corazón
como la suavidad de la nieve cuando reposas en ella
❄️ Deshazte corazón
déjate moldear como la nieve cuando algo la toca
🫂 Abrázate corazón
mira hacia adentro, hacia el centro
🌾 Deja la cabeza caer, suelta el nudo y déjate ser
un copo de nieve transparente, armónico
piérdete en el vasto bosque blanco de esperanza.
Te invito a leer este artículo o a escuchar el contenido aquí

Existe en la matriz de miles de mujeres, el deseo profundo y poco expresado de ser abundantes, prósperas y plenamente libres.
Existe la visión de una vida amplia en donde hay tiempo y recursos para todo lo que queremos crear. Existe la imagen de ti misma poderosa, sensible, arraigada, exitosa, vital y sensual.
Esa mujer que se te aparece en visiones, sensaciones y chispazos de anhelo, es real. Esa mujer es tu verdadero ser que te señala constantemente el camino.
Tu ser superior o higher self es esa voz que te muestra el camino y lo hace a través de cinco emociones o energías: pasión, alegría, creatividad, entusiasmo y amor. Cada vez que te sientas atrapada en una situación o tengas que tomar una decisión difícil, pregúntate:
¿Cuál es la dirección del más alto amor/entusiasmo/creatividad/alegría/pasión?
Lo que llegue de manera simple, clara y directa, es el camino que tu ser superior está mostrándote.
Si tienes el deseo de que algo cambie en tu vida y forma de servicio a los demás, escúchate y hazte caso. Sigue tu intuición como Alicia sigue al conejo blanco, porque un mundo de posibilidades te espera.
Si quieres habitar una nueva forma de hacer terapia, coaching o mentoría que te permita ver transformaciones, sentir que conectas desde el alma y a la vez tú te sientas expandida, vengo a decirte que es totalmente posible.
Ante el deseo suelen aparecer los “peros”, aquellas formas que tiene la mente de protegernos ante un posible fracaso. Exploremos las principales resistencias al cambio cuando una sanadora como tú quiere reinventarse.

1️⃣ La estructura que he aprendido hasta ahora me da seguridad, si la suelto sentiría que no puedo ayudar éticamente a los demás, perdería seriedad.
2️⃣ Me interesa aprender campos nuevos de información más holísticos, pero temo no ser entendida.
3️⃣ Quiero liberar mi agenda para proyectos creativos, pero quiero mantener la estabilidad económica que he conseguido.
4️⃣ A veces me imagino teniendo servicios grupales más expansivos, pero creo que mi trabajo es muy profundo y personalizado, no quiero perder ése valor y vender humo.
En mi recorrido acompañando terapeutas, coaches y mentoras a reinventarse, he detectado éstas cuatro resistencias en común que se repiten una y otra vez. También he sido testigo de cómo se transforman en libertad y gozo.
Analicemos juntas lo que hay detrás, que suele ser miedo. El miedo sólo aparece para señalarte que hay creencias limitantes en torno a ese deseo que tienes. Reconócelo y conecta con qué hay más allá del miedo. Sigue esa dirección.
De esta manera, en lugar de que el miedo te detenga, va a ser un excelente detector de creencias limitantes.
Así podemos observar que las creencias limitantes en torno a las resistencias que planteo son:
“Pierdo seriedad y ética en mi servicio si suelto lo que conozco”.
“Me van a juzgar si hablo de temas holísticos”.
“Voy a perder estabilidad económica si suelto mi trabajo regular”.
“No se puede ir a lo profundo de cada persona en servicios grupales”.
Entre muchas más.
No pretendo derribar tus creencias en un artículo, pero sí puedo contarme lo que he visto y experimentado.
1. No es necesario soltar todo lo que conoces y la estructura de la vienes para abrirte a nuevos campos de información.
Basta con que lo pongas entre paréntesis, lo que significa una actitud fenomenológica.
No puedo vaciar todo lo que sé, pero puedo suspenderlo por el tiempo que estoy en presencia absoluta frente a otro ser humano, escuchando mi cuerpo, intuición y escuchando el cuerpo y la intuición de la otra persona.
Puedo entrenarme en esta habilidad hasta que mi canal sea purificado y reciba inspiración clara, simple y directa sobre cómo proceder. Luego puedo volver a mi bagaje académico e intelectual para analizar, reflexionar y tejer conocimiento.
Se trata de integrar sabiduría y conocimiento. Tu sabiduría no son las técnicas que aprendiste, es tu propia tecnología que contiene dones únicos.

2. No calculas la cantidad de mujeres que temen ser juzgadas por hablar de terapias alternativas, energías y espiritualidad.

Varias de ellas bromean luego de pasar por su proceso con que por fin salieron del clóset espiritual.
A veces pensamos que es la sociedad, el sistema educativo, nuestra familia quien es responsable por este miedo. Sin embargo, la verdad es que el villano no está adentro.
Son nuestras creencias las que limitan nuestra percepción del mundo indicando qué es válido y qué no lo es.
Más allá de lo que aprendiste o de lo que te dijeron en el mundo académico y profesional, es lo que tú crees que es posible lo que determina tu realidad.
3. Lo que tienen en común todas las creencias que están arriba es el miedo a perder algo.
En este caso, perder dinero. Con toda seguridad te digo que si te abres a un servicio que te entusiasme y apasione más, el dinero fluirá porque al dinero le encanta estar donde hay juego y es divertido.
Así mismo, tu servicio se elevará porque donde tú brillas, el flujo de la ayuda se da.
Se trata de que la energía fluya en equilibrio y para ello hay que dejar atrás viejos patrones y zona de confort.

4. Lo que sabes de un proceso de transformación en encuadre 1:1 es maravilloso
Pero hasta que no experimentes el poder de un proceso grupal bien hecho, no puedes compararlo.
Sé que temes perder profundidad y personalización al servir en grupos, pero en mi experiencia la potencia del cambio se multiplica en comunidad.
Te dejo algunos testimonios para que te lo cuenten ellas.
“Ha habido un antes y un después. Llegué muy perdida sin saber que existían estos espacios. El haber conocido la magia que se da encontrarme con ustedes me ha traído mucho”
-Milagros
“El cuerpo ponía la pauta, no yo. Siento claridad, salgo de aquí VIVA, habito mi cuerpo, quiero que me vean y escuchen porque tengo mucho por ofrecer. Ya no voy a limitarme. Es mi momento”
-Raquel
“Siento que estoy fluyendo más. Los temas que traía ya no están escondidos. Los veo sin miedo. No era tan pesado atenderlos. Sí pude; con el sostén del grupo se hace llevadero. Me llevo mucho aprendizaje”
-Vero
“No ha habido sesión que no haya terminado con una sonrisa, llena de energía, como si me hubieran limpiado la pizarra. Escucharlas hablar es un tesoro, y saber que me escuchaban con el corazón abierto… me abrazan y llega más allá de la pantalla”
-Lia
“La que era en la primera sesión, era otra persona. Todo lo que
ha pasado en este círculo, me ha ayudado mucho”
-Yoana
Finalmente, te agradezco haber seguido esta serie de artículos y episodios dirigidos con tanto amor a las mujeres que sirven a la vida como tú.
En esta comunidad de terapeutas, coaches, mentoras y servidoras de la vida, estamos para nutrir a la sanadora, sostener lo inimaginable, para elevar nuestros diálogos a otro nivel con quienes puedan verdaderamente vernos.
Eres bienvenida a la comunidad, tienes un lugar.
Puedes escribirme a infoarboldemujeres@gmail.com si tienes reflexiones, comentarios o preguntas.
Te veo 🌹
Vanessa Diez Canseco
Psicoterapeuta, Terapeuta de Artes Expresivas, Consteladora Familiar, Lectora de Registros Akáshicos, CEO y formadora en Árbol de Mujeres.